Los
Taironas construyeron caminos enlosados, escaleras, puentes, canales
de desagüe y riego, terrazas de cultivo, muros de contención,
plataformas de habitación y plazoletas donde estaban los
centros ceremoniales. Los vestigios de los poblados son abundantes
en toda la sierra nevada, pero por la acción de los guaqueros
y colonos, se han destruido buena parte de éstos. Aparte
de el Pueblito, se ha descubierto otra zona denominada por los arqueólogos
como Buritaca 200.
Desarrollaron un proceso de ingeniería
urbana con trazado de redes de caminos que relacionaban los poblados entre
sí y los distintos barrios. Estos se comunicaban por redes internas
de caminos menores que desembocaban en un centro ceremonial o plazoleta
principal, de mayores dimensiones que el resto de las habitaciones. Las
viviendas eran construidas con madera y paja o palma y no utilizaron la
piedra para levantar paredes.
Aprovecharon las laderas de las montañas con muros
de contención, para obviar el desnivel y evitar el desbarrancamiento,
construyendo encima sus plataformas de habitación o su sementeras.
Para levantar los muros apilaron las piedras planas acomodándolas
muy juntas unas a otras sin utilizar ningún cemento y los espacios
están rellenos con piedra más pequeña. Esta técnica
se ve en Pueblito, Ciudad Perdida y La Aguja.
El maíz y demás cultivos complementarios
(frijoles, batatas, ñame, auyama y ají), así como
la pesca, ayudaron a sustentar una economía autosuficiente que
luego produjo excedentes para almacenar y tributar. Desarrollaron la industria
textil (sembraban algodón), cerámica, lítica y orfebre.
Comerciaban con los indígenas de las comunidades
cercana y con otros grupos alejados como los muiscas, con quienes obtenían
mantas y las esmeraldas que empleaban en la orfebrería y en los
adornos de sus mantas y vestidos. Los muiscas recibían a cambio
caracoles marinos que utilizaban como instrumentos musicales.
Los indígenas de la sierra intercambiaban mantas
y oro con los demás grupos, así como sus collares de cuarzo,
jadeíta, cornalina y concha.
Parece que cultivaban mediante el sistema de mingas,
que consistía en que se reunían indígenas de diferentes
sitios para ayudarle a uno de ellos en el desmonte y siembra. Luego iban
rotándose para ayudarse en sus respectivas sementeras.n Los dueños
de las tierras estaban obligados a dar de comer y beber a los que lo ayudaban.
El mismo sistema lo practicaban con la construcción de sus casas,
que eran de madera, caña, bejuco o palma, con planta circular.
Acostumbraban mascar coca mezclada con cal, que llevaban
en un calabacillo colgado a su cintura, llamado Poporo.
Existía una división del trabajo según
los sexos: el hombre realizaba el desmonte y las siembras de los cultivos,
cazaba, pescaba y tejía hamacas, mantas y mochilas de fique; la
mujer cosechaba, cocinaba, hilaba y tejía algodón y fique
para elaborar vestidos, mantas y sombreros.
Tenían especial inclinación por la música.
Sus casas estaban adornadas con caracoles suspendidos, porque les agradaba
el sonido de su choque con el viento. Elaboraban tambores con troncos
de árboles y pieles de animales, flautas de hueso, pitos y ocarinas
de cerámica y trompetas de caracol.
En la zona, hoy en día, habitan los indígenas Koguis, Ikas, Wiwas y Kankuanos.
Orfebrería
Tuvieron una avanzada metalurgia de oro, cobre y tumbaga.
Son típicas las figuras de cuerpo antropomorfo y cara felina, con
un gran tocado muy elaborado, en forma de alas de mariposa desplegadas.
Mason citado por Rojas (1980) anota como técnicas de metalurgia,
la fundición, cera perdida en moldes cerrados o abiertos, martillado,
laminado, soldadura, el dorado, el repujado y el martillado en caliente.
El animal mas representado fue el murcielago, adornos
que transformaban al hombre en el murcielago. Usaban ofrendas en sitio
sagrados como los muiscas, para solicitar favores, gracias o recuperar
el equilibrio del universo.
Alfarería
En la alfarería, rara vez representaron figuras
antropomorfas naturalistas y prefirieron la combinación de cuerpo
de hombre y cabeza de jaguar y los conjuntos con serpientes bicéfalas
y aves marinas, posiblemente seres míticos, todo en vasijas de
diferentes tamaños.
Aspectos Funerarios
Solían enterrar a los personajes principales
cerca de los sitios sagrados, y a la gente común, dentro
de las casas. Creían en otra vida a la cual había
que llevar los haberes. Consideraban a la muerte como un viaje hacia
el nacimiento del sol, lloraban su desaparición y le rendían
culto cantando sus hazañas durante el velorio. Enterraban
a sus muertos con un ajuar proporcional a su riqueza y su rango.
Las tumbas son de pozo con cámara lateral y cavadas a una
profundidad de 2 a 5 metros.
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