Muchas veces la respuesta a estas preguntas en la formulación de indicadores de gestión, puede necesitar un trabajo de extracción y transformación de datos adicional, en el caso en que los sistemas de información existentes, no los provean. Sin embargo, este esfuerzo que puede devengar la colaboración de varias áreas de la organización (comercial, mercadeo, etc) vale la pena llevarlo a cabo, porque es la única manera para saber si los proyectos están generando los resultados esperados e incluso si deben continuar o ser más bien suspendidos.
La medición de estos indicadores tiene sentido realizarla una vez finalizado el proyecto, o al menos, una vez terminados y puestos en producción algunos de sus productos o entregables. Esta revisión le permite a la organización, confirmar si se lograron los resultados, si se debe extender el alcance del proyecto o si se debe crear un nuevo proyecto para complementar la ejecución inicial.
La definición, medición y monitoreo de estos indicadores de gestión, generalmente es una de las tareas del grupo que esté a cargo de la administración del portafolio de proyectos de la organización. Principalmente, ésta es una de las funciones de la Oficina de Proyectos.
Pero aunque no sea una responsabilidad asignada al gerente de proyecto, es muy valioso cuando éste y su equipo, saben exactamente Qué espera la organización de la ejecución del proyecto y cual es el aporte de éste a la estrategia. En un momento dado, la motivación del equipo de proyecto puede disminuir, porque la organización ha cambiado la prioridad o incluso suspendido el proyecto, y el equipo no conoce las condiciones de negocio que generaron esta decisión.
Contar con este conocimiento, le puede ofrecer al equipo de trabajo, una perspectiva global del proyecto y ayuda a entender dos situaciones: Por un lado, las expectativas de la organización y por otro, el marco de decisiones en el cual está limitado el proyecto.
La mayoría de las organizaciones, tienen asociados los proyectos a su plan estratégico y realizan una revisión del portafolio de proyectos versus los objetivos estratégicos, cada vez que tienen que cambiar la prioridad a los proyectos en ejecución o dar un lugar preferencial a un nuevo proyecto, porque el negocio lo requiere.
Pero en algunos casos, la información de los indicadores de gestión que fueron utilizados para estas decisiones no queda formalizada a través de un sistema de información y es conocida exclusivamente por los ejecutivos que participaron en la decisión.
Por tanto, los indicadores de gestión asociados al proyecto desde el punto de vista del negocio, deberían ser no solo identificados y medidos, sino también difundidos a los demás niveles de la organización, principalmente el equipo de trabajo y stakeholders impactados por el proyecto en particular.
Por Dora Ariza, Septiembre 24 de 2008.
Bibliografía
PMBOK- A guide to the Project Management Body of Knowledge Third Edition v 1.2, PMI, 2004